28 febrero 2006

hunington no, gracias

Carlos Fuentes escribió el sábado en Babelia: “La consigna debe ser, para Occidente, libertad de expresión y tolerancia del otro. Y para el islam, tolerancia también hacia los valores de Occidente y uso inteligente de la nueva fuerza que les da el poder por la vía democrática: Hamás en Palestina, la Hermandad Musulmana en Egipto, Hizbolah en Líbano, los Conservadores Islámicos en Turquía, los Jihadistas en Pakistán y la oposición radical a los saudíes en Arabia (…)
Armadas de fe y votos, las mayorías religiosas del islam han llegado o pueden llegar al poder, y allí, recuperar la fuerza, ser negociadores activos en vez de receptores pasivos y proponer el dilema:¿choque o diálogo de civilizaciones?.
Choque no, a pesar de las fatalidades. Diálogo sí, a pesar de las dificultades.”
Y no tener miedo.

a cambio

Con la manifestación recorriendo todavía los periódicos, desbordando algunos, dice Duran Lleida que vamos por mal camino en lo que es y debería ser un objetivo de estado, cuando la oposición utiliza de esta manera ese sentimiento. Si sustituimos objetivo de estado por razón de estado se aprecia –con la claridad de una manifestación de ceguera buscada- que prima el sentimiento de estado en la protesta porque el sentimiento, al contrario que la razón, no exige más argumento que el propio convencimiento, al punto de que ni siquiera éste requiere explicarse ante sus interlocutores: lo siento dentro –vienen a decir. Otra ventaja es que así –la vista vuelta hacia el interior- les es imposible leer fuera lo que las hemerotecas dicen de cuando la razón de estado merecía la pena con sólo sustituir razón por poder. Las permutaciones al antojo bastan para hacer oposición dado que lo que se viene a buscar con la protesta es justo eso, una simple permutación: que donde están los otros quepan ellos, y sean aquellos los que tengan que salir a la calle a arrostrarse la negación de las causas que hubieron que defender cuando lo que estaba en juego eran, como en este caso, estados tan poco permutables como las vidas y las muertes de otros. Se encabeza manifestaciones que no ha mucho el manifestado observó desde el otro lado de la pancarta. Pero esto es una guerra –han de pensar. Y si no lo es, se inventa. Hecho una vez, puede volver a hacerse.

27 febrero 2006

la reconquista como licencia literaria

Un personaje de la obra de teatro de W.Allen, “No te bebas el agua”, era objeto de mofa por parte de sus compañeros porque en su todavía incipiente carrera diplomática ya había sido expulsado de África. Él se defendía diciendo: “Es normal que a un diplomático lo expulsen de un país”, a lo que el sarcástico interlocutor respondía:"Sí, pero es que África es todo un continente”. Nuestra metáfora va camino de igualar el record de este personaje de ficción.
De momento ya ha conseguido que el gobierno mexicano le llame la atención por injerencia en asuntos internos y que la oposición haya pedido su expulsión simbólica del país. En Chile, nido de hijos de Allende, no es bienvenido salvo en la residencia de Pinochet, y según las últimas noticias, no está el augusto general para muchas visitas. En Argentina no lo quieren adoptar ni las madres de la Plaza de Mayo. En Brasil, con el rojazo de Lula al mando, no ha conseguido prosperar la escuela de samba que se quería abrir en su nombre. En Bolivia, Evo no sabe qué color ponerse para recibirlo, y de Venezuela y Cuba mejor no hablar.
De la misma manera de H.Cortés no se amedrentó cuando le fue encomendada la conquista de México al mando de un simple puñado de agerridos españoles, la metáfora está dispuesto a detener, con sus menudas manos y clarividente discurso neocón, la progresión de las fuerzas del mal dirigidas, la mayoría de ellas, por los descendientes de aquellos indígenas que Cortés, Pizarro y otros santos varones, no tuvieron tiempo de “cristianar”.
Pero el mérito no es sólo suyo, es de justicia felicitar también al genial cerebro que en la Casablanca le ha escogido como embajador de sus intereses en Latinoamérica.

obras de ampliación

Mientras las críticas internacionales se centran en Guantánamo, el Pentágono ha incrementado de forma sigilosa las dimensiones de una prisión en Afganistán, donde mantiene encerrados a 600 sospechosos de terrorismo. En este centro de detención en la base de Bagram, a 65 km. al norte de Kabul, algunos presos llevan hasta tres años detenidos sin que se hayan presentado cargos contra ellos.... No se han hecho públicos los nombres de los detenidos ni se permite tomar fotografías del edifico desde el exterior... El aumento se debe a que la Administración norteamericana ha dejado de enviar nuevos detenidos a Guantánamo después de que el Supremo de EE.UU. reconociera ciertos derechos procesales a los prisioneros...
(The New York Times)

26 febrero 2006

ampliacion

Aznar autoriza que representantes del Gobierno dialoguen directamente con ETA
http://www.el-mundo.es/1998/11/04/espana/

Aznar promete a ETA iniciar el proceso de paz si demuestra que acepta las reglas democráticas
http://www.el-mundo.es/1998/10/03/espana/

Aznar estudia anunciar en los próximos días el acercamiento de presos de ETA
http://www.el-mundo.es/1998/12/17/

Aznar emplaza al entorno de ETA a responder a su oferta de diálogo
http://www.el-mundo.es/1998/12/07/espana/

Borrell ofrece a Aznar el apoyo del PSOE para alcanzar la paz
http://www.el-mundo.es/1998/11/06/espana/

El Gobierno negociará con ETA su reinserción en la sociedad vasca
http://www.el-mundo.es/1998/11/06/

El Gobierno ordena al Cesid que tienda puentes hacia ETA
http://www.el-mundo.es/1998/11/03/espana/

El Gobierno estudia nuevos traslados de presos de ETA antes de Navidad
http://www.el-mundo.es/1998/11/18/espana/

El PSOE respeta y apoya las medidas del Gobierno
http://www.el-mundo.es/1998/12/19/espana/

El Gobierno admite contactos con el entorno de ETA
http://www.el-mundo.es/1998/12/12/

Aznar reafirma estar dispuesto "al perdón y la generosidad"
http://www.elpais.es/articulo.html?d_date=&xref=19981106elpepinac_6&type=Tes&anchr=elpepiesp

Aznar: "Merecería la pena la generosidad si así lográsemos la paz"
http://www.elpais.es/articulo.html?d_date=&xref=19980504elpepinac_10&type=Tes&anchor=elpepiesp

Piqué aclara que el Gobierno está dispuesto a dialogar "directamente" con ETA
http://www.elpais.es/articulo.html?d_date=&xref=19981105elpepinac_1&type=Tes&anchor=elpepiesp

Aznar no exigirá a ETA entregar las armas
http://www.elpais.es/articulo.html?d_date=&xref=19981101elpepinac_1&type=Tes&anchor=elpepiesp

Aznar promete a Pujol explorar "todas las posibilidades de diálogo" para Acabar con ETA
http://www.elpais.es/articulo.html?d_date=&xref=19980925elpepinac_1&type=Tes&anchor=elpepiesp

Controversias y Valladolid

Más o menos a la misma hora en que una manifestación terminaba de teatralizar en ropajes de recuerdo y honra lo que, en mala medida, es sólo mitín, entraba uno a ver La controversia de Valladolid, en El teatro de la Abadía. La obra muestra el agrio debate que debió tener lugar entre Bartolomé de las Casas y Ginés de Sepúlveda, reunidos en un convento en 1550 para dilucidar si los recién conquistados amerindios eran seres humanos, animales o como mucho una especie inferior. Testigo y juez es un legado papal cuyo dictamen será el de la iglesia cristiana toda. Un cuarto elemento viste los hábitos de actor cuando la mitad del debate: el dinero, encarnado en un colono de allí llegado para defender la fe de las arcas. De las otras arcas. El texto habla de las evidencias y de las farsas que pueden pasar por ellas si quien las defiende tiene la habilidad discursiva necesaria para mantenerlas en pie el tiempo suficiente. Los muertos –los matados- son una verdad sin mucho matiz posible, si bien no para Sepúlveda, que pasa la obra negándolo con la elocuencia teórica que falta al dinero, sentado de su lado. Hay pocos muertos que, muertos, tengan alguna utilidad –dice el juez cuando el dinero se queja del escaso valor que la vida parece tener para quien pena su esclavitud. Preservar lo logrado o lo deseable –ya sean tierras, vidas o votos- basa su legitimidad en la medida en que las víctimas de ese afán sean las ideas que las impulsan, no aquellos impulsados a morir a causa de ellas. Llega un momento en que los muertos –ya sea en el siglo XV, ya sea hoy- dejan de ser personas ausentes para pasar a ser ideas. Y si usar personas es repudiable, usar ideas es otra cosa. Los aztecas muertos eran para Sepúlveda más ideas que personas, como lo son hoy para quienes versionan la idea de sacrificio según sean ellos o no quienes oficien la ceremonia de lo justo y sus senderos torcidos o torcibles. Una guerra justa es la que conduce a la justicia –sale de boca de Sepúlveda poco después para ilustrar que el fin justifica los muertos. Y acerca de fines dudosos, de más justo todo y más justicia conducida, hace algunos años, en este mismo teatro, en esta misma sala, al final de un monólogo de Albert Camus -creo sobre los totalitarimos- el actor salió tras los aplausos a lamentar el papel del gobierno de Aznar, su participación en los muertos iraquíes. Un espectador, entonces, protestó airadamente por lo que consideraba una intrusión del partidismo político por el que él no había pagado por oír. Un coro de silbidos le siguió mientras abandonaba la sala, y entonces se transformó en una nueva salva de gratitud hacia el actor. Puede pensarse que todos los que estaban en la sala ese día eran simpatizantes del partido entonces en la oposición o simplemente considerar que la denuncia, la descripción desnuda de lo que ocurre fuera del teatro es la primera condición de lo que se cuente dentro de él, que quien vive de creer en el poder estanco de los lados no tiene nada de una oreja a otra, y menos que nada la visión clara de que lo político vive en gran medida de hacer de las ideas, teatro del peor posible, el que burla la inteligencia de quien lo contempla. Quizá para ilustrar eso, y prevenir aquello, el escenario no dejaba, hoy, de rotar sobre su eje, de forma que los que atacaban y defendían desde la izquierda lo hacían cada poco desde la derecha, y viceversa. El mundo está lleno de sueños y rumores. –esto también oí.

25 febrero 2006

recordar

Antoni Segura, catedrático de Historia Contemporánea y director del Centre d´Estudis Històrics Internacionals de la Universidad de Barcelona, recuerda en EP episodios y paralelismos de la ocupación colonial de Irak desde 1917. Extraigo tres situaciones "recientes", ya sabidas:
-R.Reagan no tuvo reparos en vender armas a Irak al mismo tiempo que el teniente coronel Oliver Norton y el exiliado iraquí A.Chalabi -actual ministro del Petróleo en Irak- vendían, con la complicidad israelí, armas a Teherán y de paso financiaban la "contra" nicaraguenses. Paralelamente, en Afganistán, se apoyaba a Bin Laden con la disparatada idea de contar con un radicalismo suní conservador para oponerlo al radicalismo chií.
-Tal como demostró la visita de D.Rumsfeld a Bagdad en 1983, a Sadam Husein se le consentía la utilización de armas de destrucción masiva contra los iraníes y contra los kurdos, y era un aliado fiel de EE.UU.
-El sueño neoconservador se ha convertido en una pesadilla que tiende a proyectarse en los países vecinos, especialmente a Siria e Irán, que ya figuraba en 2002 en el Eje del Mal del presidente Bush, lo que constituyó un torpedo en la línea de flotación del movimiento reformista iraní y dio alas a los sectores más ultraconservadores.
"Desgraciadamente, las lecciones del pasado no parecen contar para hacer frente a los problemas del presente"
(2 de febrero de 2006)

el mapa del olvido

La creciente divergencia entre el mapa de los países prioritarios en la agenda política internacional y el de aquellos donde se concentra el sufrimiento humano, ha llevado a MSF a elaborar anualmente un informe sobre crisis humanas que afectan a millones de personas y que apenas tienen cabida en los medios de comunicación.
En la lista de este año, cuatro de los diez países, repiten "olvido", y los que se incorporan no parecen surgir de ningún escenario desconocido: República Democrática del Congo, Chechenia, Haití, noroeste de India, Sudán, Somalia, Colombia, Uganda, Costa de Marfil y el VIH en el Tercer Mundo.
Nos lo recuerdan porque "la experiencia ha demostrado que el silencio es el mejor aliado de la violencia y de la impunidad. Y porque sin presión mediática, no hay respuesta política."
Por supuesto, nos son conflictos "olvidados". Los conocemos de sobra. Sólo nos queda hablar de prioridades.
No es casual que Somalia y la RDC sean dos países habituales en la lista: desde el final de la guerra fría, África perdió su valor estratégico.
"En un mundo globalizado en el que el papel del Estado se ha debilitado y el mercado impone su ley implacable, una de nuestras tareas es combatir el olvido, confrontando a los gobiernos con sus responsabilidades"
(información extraída de la revista MSF del mes de febrero)

24 febrero 2006

irving en jerusalem

Para ilustrar la postura editorial de El País 22.2 acerca de un escritor recién condenado a cárcel por publicar libros que niegan el holocausto, se lee que “no se puede juzgar a un autor por sus intenciones. Hanna Arendt escribió en 1950 que no se deben tratar los hechos como si fueran opiniones, pero cabe añadir que, en casos como éste, tampoco se debe hacer lo contrario, tratar las opiniones como si fueran hechos susceptibles de ser considerados delictivos. Pues en Viena se han juzgado actitudes y opiniones, por muy execrables que resulten, y no una conducta criminal. Otra cosa sería que David Irving –nombre del tarado- hubiera organizado o financiado a grupos antisemitas o nazis”. Una opinión es un hecho por producirse, o su posibilidad, y es dudoso que su prevención, en según qué casos, haya de merecer un trato diferente al que recibiría la aplicación de sus principios. Opinar por escrito es estos días una mecha en la que arden al tiempo la delicada estabilidad de estados ya desequilibrados y la libertad de expresión, pero la veracidad –y su negación es el tamaño exacto de la culpa y quizá del castigo- no ha de ser la misma acusados ante un tribunal por ofender a un dios que por hacerlo a 8 millones de personas exterminados metódicamente. Lo primero es superchería –el derecho es delicado en esto, pero que no lo mencione no significa que no se infiera de su articulado- y la culpa por manifestarlo es una política, de equilibrio entre poderes, pero no ética, no en un sentido de crimen contra la memoria y sus víctimas. Justo lo que sí son los libros del tarado Irving. Lo sagrado, en una semántica bien empleada: el genocidio ruandés, el estalinista, el maoísta, el nazi merecen la consideración de sagrados –judicialmente sagrados- porque representan a una escala visible lo que el hombre es capaz de acometer en pequeñas, invisibles porciones del desprecio hacia quien piensa diferente. Si su negación, siquiera su relativización, ha de ser castigada con severidad es porque su certeza es el único espejo fiable que tenemos para sabernos capaces de repetirlo si no nos lo recordamos con la suficiente asiduidad. El tonto Irving es sólo una opinión, pero la posibilidad de que su lectura pueda ser tenida como cierta es un hecho.

23 febrero 2006

subido al burro

Se torea aún, una vez ya felizmente muerto, si bien todavía no enterrado, semejante acto de barbarie. Rincón, Castilla y El Cid, cartel de la corrida de la beneficencia. –titula hoy El País.

luchadores por la libertad, de mercado

Se lee a estas hora en elpais.es que el Gobierno de Madrid ha acordado hoy remitir al Consejo Económico y Social un reglamento que, en contra de lo establecido en la Ley Antitabaco, permite fumar en los bares de los centros de trabajo que tengan más de 100 metros cuadrados, así como en zonas reservadas para celebraciones privadas. Explica Manuel Lamela, consejero de sanidad y consumo de la comunidad, que tal medida no es inconstitucional ni ilegal y que palía la falta de concreción y la inseguridad jurídica de algunos artículos de la norma estatal. Es perfectamente constitucional pegarse un tiro, perfectamente legal en la acepción que emplea Lamela. Que la inseguridad jurídica que menciona como trinchera ideológica lo sea, en la preocupación por las libertades de la comunidad de Madrid, de los fumadores y no de quienes sufren la pestilencia o las afecciones pulmonares de quienes se envenenan justo al lado ha de obedecer, entre otras cosas, a que a un consejero de sanidad y consumo capaz de validar semejante norma en este momento le viene grande el puesto. O qué sentido tiene hablar de sanidad cuando sólo lo hace de consumo.

ensayo y tubos catódicos, parte II

En la medida estrictamente semántica en que la biología es una ciencia de la vida, el periodismo lo es de la información. El factor que separa a ambas es a simple vista la legitimidad de la información que manejan: la biología, como la física o la química, maneja hipótesis que la experimentación convierte o no en leyes. Al basarse en comportamientos humanos, y el basarse es aquí doblemente frágil pues apenas hablamos de su mera observación parcial, el periodismo puede aspirar a nutrirse de las hipótesis sociales –también nombradas ciencias humanas- que son la psicología, la sociología, la historia o la filosofía, pero no a manejar leyes en su sentido de máximas demostrables con exactitud matemática en su repetición. Verificable es un grado de lo cualitativo, y eso convierte al periodismo en una mera ciencia de la observación. Y sin embargo también lo es la biología, la física, la química. La cuota de verdad en lo observable separa a la primera de éstas, pero es justo eso: el porcentaje, no la imposibilidad del periodismo de manejarla. Como todo lo humano, el comportamiento acerca de nosotros mismos que podemos llegar a entender y a explicar es uno basado en supuestos, en hipótesis tan probables o improbables como la descripción de un sentimiento. Pero hay verdad en lo observado, sólo el instrumento de observación –nosotros- es deficiente. Eso convertiría al periodismo en una ciencia que sólo puede aspirar a manejarse con una porción de conocimiento –en su acepción que comparten las demás ciencias- ínfimo hasta el punto de que ni siquiera tenemos forma de saber qué parte de verdad es la que sabemos. De las definiciones que el diccionario declara, ni el conocimiento cierto de las cosas por sus principios y causas, ni el cuerpo de doctrina metódicamente formado y ordenado, que constituye un ramo particular del saber humano, ni la habilidad, maestría, conjunto de conocimientos en cualquier cosa animan la inclusión del periodismo como ciencia, pero curiosamente basta con sumar el adjetivo pura para que su definición abra la puerta que las anteriores cierran: estudio de los fenómenos naturales y otros aspectos del saber por sí mismos, sin tener en cuenta sus aplicaciones. Lo que validaría al periodismo como ciencia sería, así, el estudio y no tanto sus aplicaciones, o lo que es lo mismo: la porción de verdad comprobable con independencia de su utilidad –menguante, por demás, en la medida en que la televisión está hecha, de ahí lo patético, por periodistas. Cierto que estas revueltas, que acaban, exonerado de su función última –producir resultados fiables, estables- en el ovillo del método, lindan con la más mandona definición de cientificismo. Al respecto, algunas líneas extraídas de un artículo publicado en El País 19.2 acerca de la legitimidad de los métodos científicos: La mayoría está de acuerdo en que no es lo mismo plagiar algo, o callarse lo que ha salido mal, que inventarse unos datos. O esta: En general, los fraudes se diseñan para un público que quiere creer en ellos. O esta: el fraude es más difícil en áreas en que es difícil reproducir los resultados, bien por la variabilidad entre los organismos –en ciencias de la naturaleza-, bien porque los experimentos rozan el límite de la sensibilidad de los instrumentos, por ejemplo. Las diferencias aceptables entre ocultar o mentir, la necesidad de creer a toda costa en lo que nos gustaría, la sensibilidad de los instrumentos como factor de credibilidad. Si sus virtudes –la búsqueda de verdad- no garantizan al periodismo un papel entre las ciencias, quizá éstas perseveran en acercarse a aquel lo suficiente para revertir la definición necesaria.

22 febrero 2006

INUNDACIONES EN SAN BORONDÓN

No deja de ser significativo que a los pocos días de hacer pública nuestra independencia las montañas de los territorios vecinos se nos hayan pintado de nieve, hayan vuelto las escarchas y el río que nos sirve como frontera haya crecido hasta hacer algún estrago en nuestros diez metros cuadrados liberados. Ante la imposibilidad de recurrir a los servicios de emergencia (aún no contamos con la infraestructura)yo, el presidente en funciones de esta república, me he visto obligado a calzarme las botas de agua, ponerme los guantes de neopreno e intentar solventar el problema. Ha sido trabajoso, especialmente por la debilidad del que lucha solo en la batalla, pero debo reconocer que el resultado lo he disfrutado como si fuese el único habitante de este mundo. Los destrozos no han sido importantes, ya que el abedul sigue en pie y las luciérnagas no han iniciado aún sus vuelos, y por tanto ha afectado a uno de los helechos y a una serie de plantas de hoja carnosa (deberíamos hacer un estudio pormenorizado del universo ecológico de nuestro nuevo estado, pero no habrá un profesional que nos tome en serio, tendremos que recurrir a los amigos, no hay nada mejor...)Lo más destacado fue la llegada de dos bolsas de plástico de esas que llevan publicidad de supermercado, y un neumático...¡un neumático! como lo oyen. Hasta ahora hemos evitado el ataque urbanístico, pero en cuanto nos hemos descuidado, ya se nos ha colado un neumático... esperamos que no nos afecte el resto del vehículo. Todo ha sido recogido y transportado hasta un punto de reciclaje que existe en nuestro estado vecino, el español, a escasos veinte kilómetros. A la vista de que puede haber interesados e interesadas en formar parte de esta comunidad libertaria de San Borondón, abrimos la posibilidad de vayamos construyendo entre todos las pautas que nos definan. San Borondón resiste.

en el 250 aniversario del nacimiento del oido

En la insistencia con que según qué locutores de radio tontean diariamente el lenguaje y las ideas, el pobre consuelo de pensar que madrugan, que al menos, al dejar la cama a las cinco de la madrugada, tratan su descanso con la misma consideración que a quienes les escuchan.

21 febrero 2006

Cuervos de crianza

Quienes buscan por toda la ciudad el puñal que ansían regalar a Bruto.

20 febrero 2006

A suertes la libertad y la noche

Hay en la espléndida Buenas noches y buena suerte, de George Clooney, dos personajes-idea: donde el senador Mc Carthy es la noche, y la libertad de opinión viene a ser la suerte. Buenas son ambas en la medida que necesarias: la segunda ha de ponerse a prueba en tanto la primera funda su inepcia, su ceguera, en el tipo de poder que un estado confiere de cuando en cuando a portadores idiotas, para los que la única opinión posible es la que ellos son libres de proferir y los acusados de purgar. La expresión del tipo de libertad que cabría esperar de los medios de comunicación no es hoy la que encarna el periodista Edward E. Murrow contra Mc Carthy no porque rara vez un pensamiento torvo e inquisitorial como el de éste permita a un periodismo lo suficientemente inteligente mostrar la torpeza de aquel con sólo reponer sus palabras –Otegui y su banda de pistoleros lo hacen a cada rato- sino porque el concepto de compromiso ético con la sociedad a la que informa ha dejado de ser una prioridad –si alguna vez lo fue- para los medios que, vendiendo a precio de oro la atención de esparto que merecen 9 de cada 10 opiniones de los políticos que tenemos, han acabado por creer que editorializar ha de ser lo mismo que teñir de interés propio lo que se dice. Sus propias palabras, es todo lo que necesitamos –dice Murrow- Strathairn para dejar claro el tipo de pruebas que requiere negociar –y ganar- con la estupidez como contrincante. Informar ha de servir para educar –dice al final de la película. Si no se hace –y no se hace- estaremos dejando pasar con igual criterio lo que nos ha de hacer más sabios, prudentes, sensibles a la verdad y la mentira, y lo que sólo sirve para volvernos consumidores de opinión basura, meros receptores de la peor publicidad: la que no tiene el aspecto de un anuncio porque transcurre en medio de un informativo. Está pasando, lo están viendo.

19 febrero 2006

El nuevo estado de San Borondón

El lugar en el que vivo tiene un pequeño río de poco más de cinco metros de anchura; su nombre es río Escudo. Antes de que el río tome el camino intrincado del bosque, junto a tres álamos enormes coronados de muérdago, hay una pequeña isla, un pedazo escaso de terreno plagado de unas flores azules que las llaman nomeolvides, de dos o tres helechos gigantes y hasta un abedul cuya corteza blanca ensombrece de tonos oxidados. Es un lugar especial porque en verano, está plagado de unos insectos espectaculares de colorido verdosoazuladometalizado, como si estuvieran hechos de aluminio que no paran de revolotear sobre la superficie del agua, como helicópteros naturales. El territorio de la isla es muy modesto. Sus dimensiones no sobrepasan los cuatro metros de largo, y no creo que alcance los dos en su lugar más amplio.
Pues bien, he tomado la decisión de declarar su independencia, y estoy dispuesto, hasta encontrar alguien más adecuado, a dirigir su historia en estos trascendentales momentos. La he bautizado como la isla de San Borondón, en honor de aquel monje celta del siglo VI que creyó haber llegado a la isla de la Felicidad y la Fortuna (aunque resultó ser una ballena), y de momento he decidido proteger esta isla de la peor barbarie humana, la he declarado no urbanizable, y he considerado que sus costas no serán aptas para el fondeo de ningún tipo de embarcación. Mi objetivo será convertirla en una tierra de felicidad, abierta a todos aquellos que creen en el respeto y la generosidad como los pilares fundamentales de la convivencia, y cerrar sus fronteras a todos y todas aquellas que, día a día, dan muestra de que su universo, su gente, acaba allí donde terminan sus cajeros automáticos.¿No inicia esto un periodo de esperanza? ¿No ampara tiempos mejores la seguridad de que existe un lugar, cerca de todos, donde reina la cordura y el buen ánimo? Como portavoz de esta república, os seguiré informando.

18 febrero 2006

Harvey y el tripartito

Al menos 75.000 personas -un millón, según los convocantes- se han manifestado esta tarde en Barcelona en defensa del "derecho a decidir de la nación catalana" y del proyecto de Estatuto aprobado por el Parlamento catalán en septiembre -se lee en elpais.es a estas horas. Las 75.000 razones visiblemente buenas de ERC, las 925.000 razones extraviadas de quienes piensan de forma diferente.

17 febrero 2006

derechos a otra parte

Hoy, que el derecho a la diferencia y a la defensa de la diversidad, ha elevado a condición universal estas dos grandes categorías, nos encontramos por ello ante dos absolutos aparentemente incompatibles: el de la universalidad de los derechos humanos y el de la universalidad de las diversas culturas. Una hipótesis que quiere responder a la gran impugnación de los derechos humanos por parte del mundo no occidental. Y que deriva del hecho del hecho de considerar que los derechos humanos son un instrumento ideológico que transmite valores y categorías que son esencialmente eurooccidentales. Para la gente del sur los derechos humanos son el mejor aliado del neoimperialismo americano-occidental. –José Vidal -Beneyto, citado en la presentación del nuevo volumen de la tetralogía, por él participada, La gobernación del mundo, nombrado en esta ocasión Derechos humanos y diversidad cultural. Globalización de las culturas y derechos humanos. En El País, 14.2.

Tipos de tren

Que el choque de Huntington sea el de una civilización contra las formas de lo civilizado.

16 febrero 2006

renglones siempre torcidos

Galerada alternativa de la hoja parroquial editada el domingo por el arzobispado de valencia en la que se prostituye el derecho de la mujer a ser considerada legal y anímicamente vejada al ser objeto de maltrato: para oficio más antiguo del mundo, el de cliente.

15 febrero 2006

12 febrero 2006

huellas que encuentro

"Cada día caen diez torres gemelas repletas de niños hambrientos sin que se produzcan protestas ni homenajes. De todos los factores de mortalidad precoz, éste es el único que sufre la distinción de clase" Frei Betto
"Acatamos la Ley del Mercado como innata e indiscutible, sin reparar en que es precisamente gracias a ella que en los mercados del mundo se exhibe la carne desollada de los oprimidos. Nos escandaliza el hedor de la putrefacción, pero encontramos natural el nauseabundo olor del carnicero" Rafael Argullol (en La Ley del Mercado, El Puente de Fuego)
"Los leyes establecen que maquinar para alterar el precio de las cosas es un delito. Qué otra cosa sino eso es el capitalismo nuestro de cada día" Viajero del metro

sin hilo, solo agujas

Se hace pública la imagen de la primera persona que recibiera un trasplante de cara. Y su rostro es el de un ángel comparado con el de tantos habitualmente asomados a los medios después de un brusco y torvo trasplante de ideas.

10 febrero 2006

En supuesto exacto

Se lee en elpaís.es que El ex subcomisario Amedo, condenado por asesinato frustrado, revela en un libro la supuesta connivencia entre Garzón, Pedro J. Ramírez y Cascos para resucitar el 'caso GAL' y echar al PSOE del poder. Y ese anzuelo que no simula sino lo que es, en ese descolgar supuesta antes de la inmisericorde connivencia está lo que un periódico debe a sus lectores antes que a sus enemigos. Importan los supuestos en la medida en que las evidencias han de pasar por ellos para desnudarlos y aligerar de sospechas un mundo que demasiado se basa en ellas. Un mundo que, sin ir muy lejos, sin salir siquiera del kiosco, demasiadas veces sólo antepone supuestos a lectores.

09 febrero 2006

ladran, luego cavamos

El lenguaje, pleno de la sutileza del pico y la pala, con que manuel atencia, del pp, acerca de la aprobación –con el único voto en contra de su partido- de la iniciativa de IU de conseguir que este sea el año de la Memoria Histórica, dice que en 1978 se cerraron heridas y se miró hacia delante, que le parece un error escarbar en el pasado. Escarbar. Como una fosa sin cerrar en mitad de su cerebro.

libertad de presión

félix herrero, presidente de la federación española de entidades religiosas islámicas, entiende hoy en El País que los responsables de la ofensa al islam son particulares contra los que se debe actuar a través de la vía jurídica. No se puede aceptar –dice- que inocentes paguen la culpa de otros; estos actos no lo han hecho los ciudadanos daneses, sino unos delincuentes daneses. Lo que el sr. herrero quiere decir con voz de horca –ese tildar de delincuentes- es que la vía jurídica que su fe, como el resto de ellas, no aceptaría como vía a través de la cual poder juzgar sus razones es perfectamente exigible para quienes exhiben razones diferentes a las suyas. Acerca de la voluntad propia y su preeminencia como sistema cerrado, el quemable Adorno, citado por Savater: la filosofía que se plantease todavía como total, en cuanto sistema, llegaría, sí, a ser un sistema, pero de delirio. Del azotable Calderón –en boca, por cierto, del dios autor de su Gran Teatro: hoy prevenido quiero/ que, alegre, liberal y lisonjero,/ fabriques apariencias/ que de dudas se pasen a evidencias. Y cómo los atributos que Miguel Angel Bastenier apunta hoy en el mismo diario contra las razones del periódico danés que publicara las caricaturas –que obedeciera únicamente a la ignorancia, el mal gusto, o el deseo de llamar la atención, vicios todos ellos tan comprensibles como comunes- son a la vez predicados naturales de sujetos como herrero y los que como él, acostumbrados a hablar con un dios que no contesta, creen que la boca del resto de mortales ha de servir para lo mismo. El País publica un día antes el cuchillo de palo: aquí mantenemos el delito de blasfemia con otro nombre: ofensa a los sentimientos religiosos; pero nadie protege los sentimientos filosóficos, ni los estéticos. Los sentimientos religiosos han de tener la misma protección que los sentimientos no religiosos: ninguna. Son las personas las que deben tener protección. –dice Juan F. González, presidente de Europa Laica.

08 febrero 2006

06 febrero 2006

Pasar la tarde

Escribe Eduardo Mendoza hoy en El País que en su día el cine fue un medio de expresión en el que convergían nuestra concepción de la realidad y nuestros sueños. En este sentido era un arte. Leído a la inversa, tenemos por arte, entre otras cosas, un medio de expresión en el que convergen nuestra concepción de la realidad y nuestros sueños. Uno cree que el cine sí conserva un pie y dos manos dentro de esa definición, no así la pintura. Y no porque nuestra concepción de ambos conceptos hayan divergido, sino porque lo han hecho el ojo que creara y el que contemplara. Donde en su día confluyeran, desde ambos lados, las primeras personas del plural –ese nuestra realidad y nuestros sueños- hoy se abre un abismo entre la realidad y los sueños concebidos por el pintor y las de quienes se llegan a la exposición desde una realidad y unos sueños diferentes. Ninguno de los bandos es, en esto de las masas a un lado y al otro de las definiciones, más válido que el otro. Simplemente pierden –se pierden- la realidad y los sueños de ambos: de quien ofrece los suyos y de quienes van a reconocer los suyos en el arte. El Macba exhibe las obras y las ideas de la colección Herbert –se lee unas páginas antes. Y suena como si las expusieran por separado. En esto el cine no ha perdido un ápice de su conexión con las obras y las ideas de quien va a verlo. A caballo entre un infantilismo sin paliativos y una seriedad plúmbea, el cine es como estos autobuses urbanos a los que sólo suben los niños y los viejos, mientras que la población útil va en coche. –sigue Mendoza, unas líneas más adelante. Lo útil. La atención, extractada de lo real y lo soñado, con la que pujamos por unos aspectos de la vida y desdeñamos otros admite el cine inútil en tanto que su esencia es justo esa: buscar lo inservible, lo que nos vuelve más simples, más objeto que ser. Por eso esa población útil que va en coche es, aplicada a ventiladores de estulticia como ese cine, la televisión o el fútbol como religión, justo el útil que requiere para perdurar. ¿O no es la audiencia una cosa, un objeto que quitarle a otro, uno que poder exhibir? Cierra Mendoza su artículo sugiriendo un acto breve austero para las futuras ediciones de los premios goya, como corresponde al buen soldado, consciente de que se acabó el desfile, pero no la guerra. Como ocurre con otras manifestaciones de la sociedad, buena parte del arte, del cine que tenemos es un mero desfile de nimiedad cultivada a solas o en secarrales de todos, pero sus víctimas son las de una guerra.

05 febrero 2006

Desde rusia con espejos

Se lee hoy en El País que Vladimir Putin ha puesto los pilares de un sistema autoritario que socava la constitución y pone en peligro la democracia. Para cimentarlo se dice que lo han dicho los líderes de partidos políticos marginados por el kremlin, como yábloko. Lo dicen los veteranos del movimiento disidente de la época soviética, e incluso lo afirman los dos jueces del tribunal constitucional que emitieron un voto particular discrepante en diciembre pasado. Uno de éstos cree que existe una “crisis del sistema del poder”. Al punto de que Rusia vive en una democracia dirigida, copiosamente condimentada con la arbitrariedad, la permisividad y la impunidad de los que mandan. Algunos intelectuales críticos se hace cábalas sobre las causas del gran interés que la televisión estatal presta al periodo soviético, ahora que los canales del estado son claros instrumentos de propaganda política. Poco a poco se están aprobando leyes federales, que van cambiando paulatinamente el espíritu y la letra de la constitución. Publíquese unas páginas antes, en la sección nacional, y las denuncias son las de cada día aquí, idéntico el pregón de alarma ante la impunidad del fraude rotatorio –de izquierda a derecha y viceversa- a lo democrático. No, no es cuestión de si tal habla mal de esto y menos mal de aquello. Sólo de que, dado cierto nivel de desarrollo, somos la misma construcción: igual el número de pajas y el de vigas.

04 febrero 2006

no callar

03 febrero 2006

correr por el tapete

Apenas separados por diez metros de distancia, del primer grupo de niños cercanos a una valla, durante el recreo, surge la pregunta de uno de ellos: señor, ¿le parece bien o mal que talen los árboles?. Mal –responde uno, mientras corre. Opino como usted –responde él. Y casi al mismo tiempo, la voz, en tres notas consecutivas, que suena desde el segundo grupo: hola, feo, tonto –respectivamente. Uno sospecha que la reacción de estos últimos lo es ante algo que pasa corriendo, ante algo cuya respuesta es improbable. Qué ha de ser más revelador en esto: si el automatismo que, dado un grupo, lleva al individuo a completar de forma ofensiva lo que, desde el propio grupo, comienza como un gesto no insultante, o el juicio veloz que lleva a valorar -al punto que compense- que el hecho de pasar corriendo delante de ellos es suficiente para confiar en que la respuesta ante el insulto será seguir corriendo, hacer como si ellos o el insulto no existieran. Es una apuesta que basa su valor en que expone -relativamente en este caso- la propia seguridad al pronunciarse. Y quizás es esta posibilidad –la de no existir para el otro, la de no pararse a existir para el otro- la que pueda mover a pujar con lo que a cada edad entiende uno por valentía, o por vallas. Hoy ganan. Pero no sé qué.

concierto autonomico

Acerca del concierto para violín de Brahms, el gran director y pianista, Hans von Bullow, afirmó que Bruch había compuesto un concierto para violín, y Brahms había creado uno contra él. Sin embargo, el violinista y virtuoso Bronislaw Huberman añadió, desde el otro lado de la balanza, no sin cierta causticidad que el concierto para violín de Brahms no era uno contra el violín; pero sí uno del violín contra la orquesta. Y en el que ganaba el violín! –Lo cuenta Julian Haylock, en un comentario a la edición en dvd del concierto que recoge ambas piezas.

para violin y critica

Durante su estreno en 1806, el concierto para violín de Beethoven sufrió la ignominia de ser dividida en dos partes, el primer movimiento antes del intermedio. El resto, después, pero no hasta que el solista, Franz Clement, hubo interpretado una de sus propias composiciones en una sola cuerda con el violín mantenido hacia abajo!.

02 febrero 2006

San Watson, San Crick

No ha mucho que un catedrático jesuita de bioética ha sido expulsado de su cargo por postular algo parecido: dice Gracia que sostener que un embrión es un ser humano con todos los derechos desde el primer momento le parece bastante inverosímil. Defender lo contrario ha de ser afirmar la verosimilitud de esa posibilidad. Hasta ahí, incierto, pero no imposible. Empate. Pero sígase el hilo: qué más es verosímil en la humanidad de lo invisible, de lo ininvestigable. Con qué microscopio se escruta un dios que sobrevive a su muerte, ordenada por él mismo. Con qué lente al dogma de la masculinidad como portavoz exclusivo de las ideas de aquel, la otra vida, o por cercanía con la frase de partida, acerca de los derechos de quienes aman a alguien de su sexo o quienes sólo aman su salud aunque ello suponga el uso de una funda de látex. El evangelio según el microscopio

Sebald I realidad 0

Para una explicación de la iglesia y sus dogmas, o el salvador resucitado dentro de un gallo subido a los tejados, apuntando a la vez a todas partes:
Los santos Blas, Acacio y Eustaquio, Pantaleón, Egidio, Ciríaco, Cristóbal y Erasmo, y el realmente hermosísimo San Vito con el gallo, miran cada uno en dirección distinta, sin que sepamos por qué. –W.G. Sebald, en su Del Natural.

De Irán y otros órganos

Es muy frecuente confundir la ética con cosas que no lo son. Por ejemplo, confundir ética con religión y considerar que cuando uno tiene creencias religiosas, ya tiene los problemas resueltos. O confundir ética con derecho, y cuando aparece un conflicto, correr a ver qué dicen las leyes. Hay aún una tercera confusión: la de pensar que un problema ético es siempre un problema mal planteado: que basta con recurrir al conocimiento científico para solucionarlo. –dice Gracia. Habla de medicina. O no.

Como a ellos mismos

Por proximidad, la aplicación de una herramienta básica en un campo cercano –la medicina- a las partes implicadas –explicadas, sueña uno- en el hecho religioso: la lista de derechos del paciente. En una relación clínica entre adultos, el profesional aporta los datos que posee en virtud de sus conocimientos, y el paciente sus valores. Si el médico vive la aportación del paciente como una agresión, o el paciente, la aportación del médico como una imposición, entonces tenemos un conflicto. –dice Gracia.

01 febrero 2006

crédito ilimitado

De la opinión de la publicidad acerca de sí misma: una cuña en la que un locutor imposta la voz para simular el tono de un no locutor. Hasta ahí, sólo la habitual falta de credibilidad. Lo grande viene después: el mismo locutor, ya con su voz –que sin impostar suena como es lógico muy cercana- dice: carlos garcía, asesor financiero.

demos gracia

Tomado de algo que menciona Diego Gracia, catedrático de historia de la medicina, en el dominical de El País 29.1 al citar una idea que Ignacio Ellacuría tomó de Xavier Zubiri –hacerse cargo de la realidad- una aproximación para la fundación de una política de la liberación.