05 abril 2008

hace cuatro siglos, parecido.

Leo un artículo sobre las FARC (eps, 30-3-08) que termina con un poema de William Ospina sobre Lope de Aguirre:

“Nada es piedad aquí, nada es dulzura.
Si son crueles los monjes en los penumbrosos claustros de España,
si son degolladores los reyes y envenenadoras las reinas
en sus artísticos salones llenos de lienzos y de lámparas,
si son perversos los obispos y lascivos los papas
en la nube de mármol de sus tronos romanos,
si son despiadados los clérigos que leyeron a Homero y a Séneca,
si son salvajes los capitanes que comen la carne cocida
salpicada de jerez y orégano,
si bajo Europa entera aúllan las mazmorras,
¿cómo puedo ser manso en estas tierras,
ceñido por las selvas impracticables,
lejos de esos palacios tapizados por la letra y la música?
He decidido ser un tigre.
La selva invade el alma como un vino.
Aquí no hay bien ni mal, sino el zarpazo.”

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿sabes? esta tarde leí el mismo artículo, pensé que es hermoso. gracias.

Anónimo dijo...

Tan parecido...!!

Un lado: "La selva invade el alma como un vino"
El otro: "Un guerrero cobarde narcotiza su pueblo"

...solo Zarpazos.

(Nada hermoso)Gracias.k

Anónimo dijo...

La persecución a la clínica Isadora, los falsos datos iniciales, la desobediencia a un juez y ocultación de información a otros dos para conseguir abrir el caso… ¿a qué nos suena?
Sin hablar del ataque directo e inadmisible a la intimidad de las pacientes; yo pensaba que esto no podía pasar.
Casualidad, en el mismo territorio, claro.
--------
Pues a mí el poema me parece, en el buen sentido de la palabra, hermoso.