14 julio 2008

Valle de las lágrimas pasadas

El mismo día que se proyecta en el Teatro Español la primera de las tres películas recientemente rodadas a partir de la trilogía de Valle Inclán, Martes de Carnaval, El País recoge ciertas líneas del encuentro que, en la presentación del Curso sobre cine y literalidad (del texto a la imagen), reúne en Comillas a Vicent, Gutierrez Aragón, Cuerda, Camus y al que, junto con Azcona, firma precisamente la dirección de las tres adaptaciones de la obra de Valle, Jose Luis García Sánchez. Por mucho menos frecuentado, el curso obvia ese pasillo que comunica lo teatral y lo cinematográfico, una lástima pues en tanto el texto teatral es ya imagen, el estudio de uno desembocando en otro daría de sí tanto como, en la práctica, da de no.
En Madrid, la presentación del ciclo, a telón bajado y pantalla subida como corresponde, reúne a Ángel Facio, ¿Juan Gona?, Juan Luis Gallardo y Juan Diego. Se habla de la deuda contraída para con Valle, del valor del esfuerzo en adaptar hoy sus ideas, pensadas en otro tiempo, aunque no seguramente otro país. Y en no poca medida lo que se aplaude al final de la proyección es un gozo no necesariamente cinematográfico, sino una suerte de triunfo de la inteligencia, o de esa forma anónima que es la verdad, sobre la presión de entornos torticeros contra teatros, voluntades autónomas, y en general, luces donde más sombrío.
También se aplaude lo que dentro de la propia película recrea la imposibilidad de representar a Valle en su tiempo, y fuera de ella permite hoy gozar de su obra en teatro y cine a la vez, justicia de sainete sobradito hoy tanto como añorada entonces. Testigo cercano del milagro doble, Facio es el responsable del montaje que estos días representa en esa misma sala del Español la segunda de las obras de la trilogía –Los cuernos de don Friolera-, al final de la cual podrá verse el próximo martes su versión rodada por García Sánchez. Uno piensa que ver ambas, así, seguidas, acaso sea el curso posible que no tendrá lugar, porque de dónde sacar.
En Comillas se habla de las naturales prioridades del lenguaje de las imágenes sobre el de las palabras que constituyen las novelas, de cómo Cuerda y Azcona, en su adaptación al cine, vienen de dejar en tres los cuatro relatos que componen la obra de Alberto Méndez, Los girasoles ciegos, y al hacerlo se afirma que el paso de un género a otro –novela a cine, novela a teatro, o teatro a cine- empieza, en no menor parte, en el destino y de ahí va hacia el origen, lo cual tiene que ver con algo igual de claro: que la fidelidad a un medio de contar las cosas se debe a sus propias normas, y sólo en segundo término, a la obra que vive en otro medio sin nada que ver. Mientras Vargas Llosa anda estos días haciendo lo propio con Las mil y una noches, el propio Español viene de trasladar a teatro esa forma de sainete contemporáneo escrito por Mendoza que es Sin noticias de Gurb, y la misma sala acoge estos días la adaptación de la novela de Llamazares La lluvia amarilla.
Y aunque no esté en las instrucciones forzosas del proceso, como si al acto final le fuese dado pagar las deudas contraídas para con el primero, aún hay dos ocasiones de sentarse en la butaca de un teatro para gozar de Valle Inclán en todo su esplendor y, sin moverse del sitio, asistir a esa sutil forma de redención que es ver difundido su tan ninguneado ingenio a través del formato elegido por el siglo para perpetuar, y hacer así radicalmente libre, sus asuntos sin que delante de su pantalla puedan ponerse otras, opacas de ignorancia y cerrilismo.

30 junio 2008

Gran hermano

Minutos después de terminada la final del torneo, uno salió a correr y se iba cruzando, aquí y allá, con una suerte de controles preventivos, que lo eran de alegría reglamentaria en la figura de adolescentes, y no tanto, que gritaban, hacían sonar las bocinas y se abalanzaban reclamando un contacto físico indispensable en la catarsis. Con cierta ventaja sobre el que, días antes, iba leyendo en el vagón de metro en el momento en que las hordas lo invadieron y escuchara a una de sus mil bocas lamentar que alguien se dedicara a un libro en medio de semejante acontecimiento, uno mediosonreía en su carrera por temor a no parecer uno de ellos. Es la verdad y obvio a qué me recuerdan multitudes movidas por según qué, tomada por la masa una idea pueril para hacer de ella un todo. En la búsqueda de razones de mi rechazo, una es, creo, el pudor. Imaginarme imbuído de semejante exaltación, de tanta dicha, entra en conflicto con el resto de mis sentimientos de alegría, para ser más exactos, con lo que uno pide para poder sentirla. Trata uno de decir que semejante hermanamiento, una felicidad tan vocal, tan exhibicionista hasta lo incontenible, exige una razón que uno no entiende, sabido su origen. Y prolongarla más allá de los saltos de alegría absoluta que uno da en su casa es, a mis ojos, modificar los precios que se pagan por ser feliz de formas infinitamente más arduas, merecidas, o sólo más improbables. A uno le es muy valioso el equilibrio en las tasaciones de lo que importa, porque cuesta no poco sentirse exultante, irremediablemente feliz, y uno ve como un derroche de lo que no tienes el salir a exhibir así esa forma de nada que es semejante todo.

27 junio 2008

Segundas marcas

A falta de mejores o sólo más provechosos frutos, saltan esquirlas en el encuentro de los muros que enfrenta las formas de entender desde el partido popular la oposición –es eso, las formas de entender, o juzgar, el acto de gobernar tienen poco que ver aquí. Y pues en su congreso se viene de apostar por tratar de ganarse a la parte de población que se pierde cada vez que los representantes de la facción b abren la boca, restalla el parecer de la presidenta de la comunidad de Madrid, que advierte negarse a ser la segunda marca del psoe. Pues la televisión de esta comunidad y el periódico el mundo se han pasado cuatro años reivindicando en la teoría de la conspiración que el partido que gobierna es la segunda marca de eta, lo que ha de querer decir aguirre es que las marcas blancas son lo peor que le puede pasar a un producto que quiera mantener su precio alto. Que lo que defiende aguirre es a sus accionistas se verá días después, cuando afirme que, pese a todo, los militantes la apoyan. Lo que, por si faltaran pruebas suficientes, sugiere que se gobierna para los afiliados. Obvio que en ese cálculo desecha hacerlo –gobernar- para quienes piensan de otra forma, el último de los interrogantes es el más útil: ¿cómo se gobierna para quienes votaron al otro gran partido? Siguiendo el modelo de esa primera marca que es el obispado, ¿qué tal una asignatura de nombre Educación para una ciudadanía, desdén para la otra?

En paralelo viene la conferencia episcopal de declararse no competente en la estrategia comercial de su emisora de radio –no somos empresarios, dicen. Pero su doctrina sobre educación para la ciudadanía, derecho a la eutanasia, aborto o matrimonios homosexuales es justo la de un accionista mayoritario de la sociedad, y paradójicamente, una doctrina compartida, aleccionada públicamente por el gobierno de la comunidad de Madrid, donde no se considera necesario inmiscuirse en la separación de poderes que, antes y después de Montesquieau, recoge algo tan elemental como que la religión ha de legislar en sus iglesias y los gobiernos fuera de ellas. Y quizá ese derecho de no injerencia se explica desde el gobierno que preside Aguirre por el hecho de que, si los obispos no se declaran tenderos pero negocian hasta la extorsión incluso a quienes no entran en sus tiendas, un gobierno –aunque sea regional- bien puede declararse primera marca de los ciudadanos, y luego atentar contra sus derechos que recoge la constitución, o más recientemente, el parlamento.

Las religiones son las primeras marcas de la inexistencia objetiva, observable, de sus creencias, y nada puede objetarse a ello puesto que su derecho emana de leyendas consagradas en la perseverancia de sus lecturas y poco más. Un gobierno salido de las urnas y con la responsabilidad automática de trascender los propios caprichos es otra cosa, o debería serlo. So pena de que cada vez que uno de sus empleados ve su parecer arrinconado, proceda a tachar el resto de las ideas de veneno. No son segundas marcas lo que tanto ensucia, sino según qué primeras y obscenas prioridades. No por habitual produce menos vergüenza ver que la etiqueta y lo que contiene son cosas tan distintas. Principalmente porque si el tiempo empleado en vender envoltorios fuera invertido en mejorar el tiempo y el espacio reales de tantos, la sociedad sería más habitable, cívica, compasiva, inteligentemente crítica como para distinguir un cargo público de un crecepelo.

Las manos del modelador

Cuenta Guillermo Fesser en El País 25.6 de la muerte de Kermit Love, marionetista y cocreador junto a Jim Henson de Barrio Sesamo, y de cómo, habiendo recibido en los setenta el encargo de RTVE de crear un personaje que pudiera cargar en España la misión que en Estados Unidos llevara sobre sus hombros de gomaespuma la Gallina Caponata –allí Big Bird-, Love envío a nuestro país el modelo que recientemente acababa de crear para la televisión israelí –un puercoespín, símbolo de la fauna en el estado judío. Para quien creció viendo a Espinete, cierto fondo de caja desvela, matiza, saber que lo que viste no estaba destinado a ti, y que más te llegó por imposibilidad en otra parte. No ha mucho, también, que se nos fue el rostro que se lo prestara al panadero que por allí pasaba. Y si duele no es porque vienes de perder a quien formó parte de lo que fuiste, sino porque, ya de adulto, más maravilla y se agradece que alguien dedicara su vida, o parte de ella, a una cuota de mercado tan efímera sin degradar esa fugacidad con idiotez. Fesser es, por cierto, plena parte de esa idea.

23 junio 2008

Titulares

Leo destacado en El País -creo que del sábado 21- que la nueva Secretaria general del ínclito partido es madre soltera y que tuvo un hijo por inseminación artificial. Me imagino que cuentan también que el vicesecretario de comunicación se hace implantes capilares y que tiende a hacer trampas en el póquer, que la vicesecretaria de organización solo usa la postura del misionero y que dona 100 € semanales a su parroquia, que el vicesecretario territorial se hizo un alargamiento de pene y que solo toma sacarina; que la portavoz en el congreso está operada de apendicitis y aún tiene las muelas del juicio incluidas, que el portavoz en el senado desciende de un emigrante extremeño que trabajaba en las caballerizas de palacio hace dos siglos y que el portavoz en el parlamento europeo se mataba a pajas delante de la parte más joven del servicio mientras en la calle la dictadura se ensañaba con el pueblo. Alucino.
Me espanta mucho más saber que la crisis económica que nos lleva está ocasionada por los juegos especulativos de una pandilla de energúmenos vestidos de traje que cobran al mes lo que yo en un año. La verdad.

15 junio 2008

¿Reparación?


Hoy, domingo 15 de junio de 2008, cautiva y desarmada mi vergüenza ajena por todo el tiempo que está costando hacer justicia con esta gente, estuve en el cementerio del Este en Madrid al tiempo de descubrirse una placa conmemorativa en la misma pared contra la que fueron fusiladas las 13 rosas, a espaldas de la calle del mismo nombre.

14 junio 2008

Te bajas de la bici y ahí lo tienes

En uno de los viales construidos en una urbanización próxima a Guadalajara, oculta por los brazos del escondite, una virgen encastrada rudimentariamente en una encina prodigiosa. Y un manicomio en la ladera.

10 junio 2008

Mi-la-gro-so

Termina de anunciar Aito la lista de seleccionados para los juegos de Pekín y un escalofrío de superioridad desconocida emana de la ya prevista suma de nombres, como si engarzaran una columna cuya musculación sostiene históricamente otros países, de autoridad tan automática como la que asusta España hoy. De los diez fijos, siete lo son o han ido en ese exilio nba que tanto recompensa en verano cuanto se añora aquí el resto del año. Comienza hoy en Suiza cierta selección nuestra a tratar de cobrar en victorias lo que es sólo facturas década tras década, y donde en fútbol las velas habituales a no sé qué justicias, se ensambla en otro lado el tanque a la medida formidable de Gasol, Rubio, Calderón, Fernández, López. Más de veinte puntos de diferencia por partido resumen los partidos jugados en los últimos tres años, de los que sólo dos se han perdido, por un respectivo aunque doliente punto. Uno camina estos días con la selección de baloncesto en el bolsillo, y es como hacerlo con el euro en esa antigua tierra de promisión, estados unidos: desconcertante más allá de la labor de la fed o los programas de la feb.

06 junio 2008

El día de todos losantos

Se lee en El País que el abogado del locutor a sueldo de la iglesia de los obispos aduce en el juicio por difamación que el difamado –a la sazón el alcalde de Madrid- “iba contra la línea de su partido y propugnaba la del PSOE”. Pues la acusación de que responde el locutor es decir del alcalde que “le daban igual los muertos del 11-m y que quería que los autores del atentado salieran impunes”, la respuesta de su abogado sugiere que la prueba de que su cliente tiene razón es que él, al contrario que el alcalde, sí seguía la línea del partido. Que la inocencia consista en participar de una opinión y no de lo que los jueces dicten de ella dice del locutor lo mismo que él vierte sobre el alcalde –que los muertos, o los vivos, importan menos que su utilidad para perseguir otras cosas. La iglesia le paga, como es norma, con la parte del César.

31 mayo 2008

Al tiempo lo que es del tiempo

Quizá para equilibrar su escasa fe en los milagros de la publicidad, cuando la conferencia episcopal decidió pedir dinero por primera vez en 1993, la campaña le fue encargada a un perfectamente ortodoxo ateo cuyo rostro representaba, eso sí, el de la agencia más premiada del mundo en esos días. De los dos anuncios que se rodaron para televisión, uno de ellos consistía en un mero plano de una cartera ministerial –la de economía-, que creo fue encargada para la ocasión al fabricante de las mismas, sobre esa imagen se escuchaba a un locutor decir “si queremos una iglesia independiente, no podemos depender de una sola cartera”. La cartera le fue prometida al monaguillo publicitario del que partiera la idea, pero acabó, creo, en manos de uno de los jerarcas de quienes la pagaran. Salvo que ocurra lo que en el guiñol mexicano, donde el partido que perdiera las elecciones tiene constituido un gabinete paralelo, cuyo ministro de economía b uno se imagina debatiendo con sus ayudantes el curso del dinero que no gestiona, o la idoneidad de las inversiones sobre las que no tiene potestad, no hay país serio donde dos personas se sepan propietarias de la misma, única cartera gubernamental y de las decisiones que acompaña su tenencia. Cabe pensar que, tal y como sugería el eslogan de aquella añeja campaña -como dios manda- convenga mande en cuantos temas haya, y la financiación del templo es una que no pueda ser decidida por los cambistas. A la luz de tan inescrutables como visibles designios exhiben, uno sabe ahora que aquella idea debió ser rodada de otra forma, y que la cartera que hubo de ser mostrada era la que llevamos todos en el bolsillo, que por esos matices de la fe, la que se espera mirando al cielo es la de Solbes.

27 mayo 2008

baile y caída de cifras, o últimas tardes con Marset

Noticia en El Mundo 15.5 de cómo el director gral. del INAEM Juan Carlos Marset anuncia una dotación de 100.000 euros para el proyecto de creación de una compañía nacional de ballet clásico que Tamara Rojo, al presentarlo en 2006, previó al albur de una inversión de 9 millones de euros. Obvio que Rojo dice no tener nada que ver con la escala 1:01 del proyecto tal y como anunciado, ¿qué es lo que está realmente contando en su pregón Marset? ¿entiende Rojo, como todo el mundo, que, visto lo visto hace unos días con Duato súbitamente sustituyendo al Duato cesado en la CND, todo lo que ha de hacer es sentarse a esperar que el cadáver de su enemigo cotice en segunda vuelta lo que racanea en primera? ¿Vale la anunciada ciudad de las artes escénicas en Móstoles lo que el cese –vigente hasta nueva noticia- de Vera, Olmos, Vasco, Antonio?. Tiene su superior, el ministro de cultura, escrito un libro –Volver a donde nunca estuvimos. Lo entiende mal.

22 mayo 2008

Heine, anexo

La parte trasera del edificio que alberga la sede de la Filarmónica de Berlín tiene por tapiz de algunos árboles una fina capa de carbón vegetal que toca los muros y a partir de ellos se prolonga hacia fuera unos cuatro metros, como un cortafuegos estético que no impide que algún turista se lleve trozos que, ya de vuelta, reposan sobre el altavoz del equipo de música. Ayer casi arde el venerable edificio. Los pequeños vándalos de lo simbólico tenemos así, en el hurtar al fuego parte de su alimento, el perdón que se reserva a quienes roban lo que ladrones peores querrán después. Tomado en otro sitio, uno guarda también un fragmento de lápida. De quién lo preservas y hasta cuándo.

19 mayo 2008

Pesebres del Quijote

Para quien no se maraville del tránsito de una novela a cine sin que, terminada la visión segunda, se gane los insultos de la primera, queda leer en Cahiers españa 5.08 a Albert Serra contar que el guión carece de importancia, y sólo parece una boutade hasta que se considera que es la misma persona que a partir del Quijote construyó su enormemente poético Honor de cavalleria, que de Cannes pasara hace dos años a las salas de madrid con pena que su gloria desmerecía. Presenta hoy en Cannes su historia de los reyes que van en busca del niño -El cant dels ocells- y sin que el guión tenga necesidad de importar, lo hace el rostro de uno de esos reyes, el mismo que encarnara aquel Quijote tan inhóspitamente humanista como niega Serra pretender su cine. Buscaba allí a Sancho y aquí al Mesías. Para quienes se perdieron aquel primer Quijote, llega otro.

17 mayo 2008

qué hacer con el coro

un amigo cuenta formó parte de cierto teatro en su juventud, y cómo lo dejaron tras un Brecht con el que no sabían qué hacer con el coro. La panadera -así dice llamarse la obra, que, por cierto, no aparece en el teatro completo publicado por Cátedra en 2006. ¿Alguien sabe del título original? joe, ¿algo sabrá el oráculo que tienes por vecino?

05 mayo 2008

callao

En el interior de los vagones del metro de Madrid furtivamente se miran las gentes, no pocos de esos hilos fugaces tejen frases no dichas, en cuyo interior no hay más o mejor trabado destino o mera probabilidad que en las que sí se dicen. Uno mira y es una muchedumbre permanente de frases que viven y mueren, resucitándose recíprocamente. En esa desproporción entre fugacidad y los días como espermatozoides que derrocha sin tenerlos contiene, en ese instante de vida, toda la generosidad de la esperanza y no poca de la costumbre de la pérdida.

30 abril 2008

Idus de abril

Se lee cesarán en el próximo bienio los responsables respectivos del Centro Dramático Nacional, Teatro de la Zarzuela, Compañía Nacional de Danza, Compañía Nacional de Teatro Clásico y Ballet Nacional de España. Hablaba el director del primero -Gerardo Vera- no hace mucho del tributo que se cobra en tiempo y energías la gestión económica que corre paralela a la artística. Quizá esa balanza fiscal sea también una reclamable, pero a la espera, en los últimos tres años los cinco organismos han llenado las salas en que se exhibe su trabajo, cosechado premios, alentado publicaciones y desclasificado sus respectivos géneros en lo que de previsible pudiera tener hoy la zarzuela, el ballet clásico o nuestro teatro barroco. El CNTC y la CND tienen desde hace un año una segunda compañía cada una, que permite a la primera salir de gira y alternar así montajes a la espera, por ejemplo, de la reapertura del Teatro de la Comedia. No ha de haber muchos centros de creación cultural con el dinamismo que César Antonio Molina imprimió al Círculo de Bellas Artes durante su gestión, pero si el número de revoluciones por minuto a que gira un engranaje cultural es uno valioso a la hora de juzgarlo, los fragmentos que van contando de la centrifugación a medida que salen despedidos ha de alertar también de lo que vaya quedando en el camino. Cierto cese sonado al poco de incorporarse Molina a la cabecera del Ministerio de Cultura purgó –o eso pretendió- la salida del hasta entonces responsable de la Biblioteca Nacional con la pereza como veredicto. Y acostumbrados como estamos a que los ceses de la cosa pública importen o alerten poco más que el fulgor de la traición con que se nos anuncian en los medios, duele la de Eduardo Vasco, Nacho Duato, Vera, Jose Antonio y Luis Olmos. Quizá porque, a diferencia de la invisibilidad relativa que apenas permite saber del peso real de alguien al cargo de una responsabilidad pública, las que suceden sobre un escenario se exponen al juicio de cualquiera el tiempo suficiente como para saber por qué aplaudes o te vas al descanso.
En sólo doce horas, ayer, abandonaron sus respectivos medios un calamar de diez metros y un tiburón peregrino de nueve, que en la noticia asombran, como todo, principalmente por el tamaño en que vienen a perderse, como si alcanzada cierta longevidad tan premiada en metros, más injusto fuera su acabamiento, pero también porque a mayor tamaño en vida, mayor el hueco que dejas donde estuvieras.

28 abril 2008

Dos ballets

Segundas y felices partes

Sea acaso indiferencia por el aprecio técnico, por lo que de precisión importe en el arte su ejecutoria, uno se aburre mortalmente en el ballet clásico, peor aún: uno no puede dejar de verlo poderosa, inevitablemente cómico, pura fantasmagoría amanerada, falsa hasta el tuétano que se deja ver bajo las mallas, y donde cada una de tan trabajada pose es justo eso: pose que recuerda a una muestra perversa de figuras de lladró. Preciosista de maquillaje y mueca forzada, toda emoción y pulsión hecha porcelana, o sólo máscara del hueco. Dicho lo cual, y felizmente excepción en el no pocas veces espléndido Festival de Danza visto en Madrid hasta hoy, tres son las coreografías que ha traído el Ballet de la ópera de Leipzig al Teatro Madrid estos días, la primera y la tercera son clasicismo apenas atemperado. Ambas a cargo de Uwe Scholz, danzan a Rachmaninov con una intimidad de ballet de cámara, y a Beethoven con tantos bailarines como profesores quepan en la orquesta. Marco Goecke es el responsable de la segunda de las coreografías: visceral, oscura, gritada, gemida, aleteada como pájaros negros, sexual a veces, vital en todo momento, tan radicalmente nada que ver con Scholz, y a la que las versiones de las canciones de John Dowland que Sting grabara hace dos años aportan, siendo tres siglos más antiguas que Rachmaninov y Beethoven, infinitamente más modernidad y latido a esa danza deconstruída que uno siente moverse con la ambigüedad y tortura que lo hacen los sentimientos, que lo que, antes y después, a ritmo de Scholz pasa de puntillas por el escenario, entre otras áreas.

La pérdida de una realidad, el hallazgo de otra.

Viene felizmente viéndose no pocas veces en este Festival de Danza en Madrid que una coreografía admite el teatro tanto como éste lo integra ya todo, y qué feliz, apropiado hallazgo el de sumar una lectura del Quijote que habla de locura lo justo y de pasos más cuerdos otro tanto. Egon Madsen es un Don Q cuyo quijotismo, bufón y tentativo, no poco debe a la presencia subordinadamente vigorosa de Eric Gauthier –San ch?. Con doble mimo ambos, sigue Madsen a su escudero por el escenario, acompasando su edad a la de quien portara en energía la dosis de locura bailada, o simplemente escénica, que sobra a Gauthier. El resultado es una vivaracha miniatura, delicadamente poética de humor, cercanía y sostén mutuo que incluye al Quijote en sus metáforas pero no tiene temor de desbordarlo si la música sugiere salir de él. Nunca es, en cualquier caso, mucho tiempo sin volver a ese recorrido en el que a cada aventura le sigue una parada del cuerpo que es también del ánimo, como corresponde a los tropiezos con la realidad, y así tras embestir bailando los molinos, se regresa andando hasta la siguiente oportunidad. Absurda, hecha de solidaridad y melancolía la obra toda, la Dulcinea travestida en Gauthier –que para vestirla entra en un armario que se cierra al ir a tocarla Don Q- aporta un delicioso giro a la inmortal historia de favores que el escudero torea por afecto a su señor en el descubrir Don Q la peluca con que simulara Sancho la amada del primero, y cómo al reproche por la farsa sigue un perdón que es reconocimiento, y que en asumir su soñar despierto le lleva a ponerse él mismo la peluca rubia con que Sancho mantuviera viva la ilusión que el anciano necesita. Una revista, no siempre bailada, sobre la pérdida de la realidad –cabe pensar cita el texto del folleto al coreógrafo, Christian Spuck. Y sin embargo La Abadía era el sábado un lugar de sonrisas, de pasos no de extravío sino de revelación.

26 abril 2008

En las horas que deja el hospital

La figura del sacerdote que espera en el interior del confesionario como si dentro de una nave espacial que esperara que los planetas vinieran a buscarle. Quien pasea a estas horas la iglesia del ¿Buen Consejo? recorre el itinerario de sus capillas como quien la sala de un museo. El hombre del confesionario levanta la cabeza y ve pasear por la exposición. No llegan a diez las personas sentadas en los bancos y quizá las moscas vienen a zumbar a la ventanilla, pero es la admiración por los fastos de sus paredes lo único que quizá confiesan los pocos que lo recorren. Somos arte, en eso hemos quedado –piensa tal vez el párroco. Museos de cera sombríos, acechados, como todo en esta ciudad, por el terrenal ruido que martillea no sé qué sótano. Y más parece un almacén al que arrumbaran los dioramas de ecosistemas olvidados, extintos, momificados como las aspiraciones de una organización que pensara estos techos sobrehumanos con que albergar almas de semejante tamaño, o quizá sólo domeñar, acaudillar con ello cuerpos jibarizados en medio de semejantes proporciones. Nadie viene y me habla –sabe el párroco, un rato antes y después de auparse al altar a hablar a quienes no le hablan a él. De las metáforas claras de invención y sorteo de videncias en que consiste esto, pocas más claras que esta de las lecciones impartidas en público a partir de lo que el público hace años dejó de hacerte saber. Entendida la liturgia como terminología, lo imponente preserva el silencio como rasgo vivo, pero el resto de sus lenguajes decaen como los ratios de cumplimiento de dios fuera de estas paredes. Actitudes, vestimentas, recorridos posibles, severidad extrema. Sólo las estatuas preservan la frágil escayola de los ritos que fueron y hoy no se piden como no se pide a un invitado que cocine o friegue. Fieles han de esperar pocos, y por cada letanía que llega como un silbido de detrás de mí vienen y van decenas de turistas que no lo son de la fe menos que de la arquitectura o el arte medieval. El silencio como pecado en ausencia de lo que no se confiesa. Ahí sí ha de saber el confesor de qué se habla en su empresa.

25 abril 2008

19 abril 2008

del crecimiento

En una misma página, agrupadas, sendas noticias hablan, respectivamente, de la campaña de desobediencia civil que viene de lanzar el pce al invitar a los contribuyentes a no pagar a hacienda una parte de lo que les corresponda pagar en protesta por el gasto militar. Y justo al lado, ya gastado aquello en balas, de cómo iu dilucida cómo expulsar a los 3 concejales de iu-eb que, en mondragón estos días, al negarse a apoyar la moción de censura contra la alcaldesa de eta/anv, apoyan de facto su continuidad. En lo primero, el pce ha de saber que la financiación de los partidos sale de la misma hucha que el gasto que nutre los ejércitos, y que, abierta la posibilidad de poder conceder o negar a qué partes del sistema se apoya financiar, muy antes que a lo militar la mitad de los votantes de un lado del espectro mandaría a habitar bajo los puentes, en masa, a los representantes políticos del otro lado, y viceversa. Y en lo segundo –en la casilla vasca de seguir matando- sólo pasa a iu lo que tamayo le pasara al psoe, o aguirre al pp: que lo político necesita de los enanos, aunque crezcan, pues al circo se va por múltiples razones, y prescindir de una atracción, por funesta que a la larga sea, es achicar la carpa y reducir los ingresos. En realidad, la miseria humana, lo que de boca tiene el pez de la traición, no hace crecer a nadie. Pero, como muestran los periódicos a diario, siendo lo político casa mezquina hecha de bajezas, una vez dentro uno ha de hacerse al tamaño de la moral general, o salirse.