
Hoy, domingo 15 de junio de 2008, cautiva y desarmada mi vergüenza ajena por todo el tiempo que está costando hacer justicia con esta gente, estuve en el cementerio del Este en Madrid al tiempo de descubrirse una placa conmemorativa en la misma pared contra la que fueron fusiladas las 13 rosas, a espaldas de la calle del mismo nombre.